Por Thais Dutie

Lo que más me preguntan mis lectoras cuando les hablo de los lubricantes de silicona es: «¿Y qué hago yo con él?».

 

 

Es cierto que hay una fuerte tendencia a recomendar lubricantes de base agua, principalmente porque son los únicos compatibles con la mayoría de juguetes eróticos. Esto explica por qué los de silicona son tan desconocidos, pero ofrecen muchas posibilidades. ¿Te cuento algunas?

Primera experiencia anal

El ano, a diferencia de la vagina, no lubrica por sí solo. Por ello necesitamos un buen lubricante que nos facilite la penetración o la inserción de un juguete de uso anal (esto es muy importante, porque no cualquier juguete lo es. Debe tener una base ancha para que no sea succionado por el ano).

El lubricante que yo recomiendo para uso anal es uno de silicona, como por ejemplo el Inlube Silicone de Nuei. ¿Por qué? Primero, porque tiene una textura más espesa que los de base agua y me resulta más cómodo de utilizar. Y segundo, porque es de larga duración, así no tienes que estar añadiendo lubricante todo el rato.

Te recomiendo que, para tu primera experiencia anal, utilices un plug metálico. No hace falta que sea muy grande, hazte con un tamaño que te parezca razonable (a pesar de que, con In Lube silicona… ¿importa?). El contraste entre el duro frío del metal y la textura espesa del lubricante te encantará, te lo aseguro.

Puedes jugar en solitario o en pareja, porque la idea es la misma: sacarle el máximo partido a la zona.

Juega con tus zonas erógenas

Nuestro cuerpo está repleto de zonas erógenas y cada uno de nosotros tiene sus favoritas, aunque hay una que casi nunca falla: los pezones. Para hacer algo diferente y pasártelo bien con ellos solo necesitas dos cosas: unas pinzas para pezones y tu lubricante de silicona.

Puedes jugar en solitario o en pareja, porque la idea es la misma: sacarle el máximo partido a la zona. La mejor forma de empezar es acariciando ambos pechos y, poco a poco, te vas acercando a tu objetivo. Cuando notes que la excitación empieza a hacer acto de presencia, ponte las pinzas un ratito, siempre controlando la presión y la fuerza. Mientras, puedes estimularte otros lugares.

Por último, quítate las pinzas. Notarás que tus pezones están ultrasensibles… ¡ha llegado el momento de jugar! Ponte unas gotas de lubricante en las manos y masajéalos como más te guste: con suaves caricias, toquecitos o movimientos circulares. Disfruta de la textura increíble del lubricante y del tacto seda que deja en tu piel.

Sexo bajo el agua

¿Te llama la atención el sexo en la ducha, pero nunca te has atrevido? No te preocupes, a mí también me ha ocurrido. Con el agua es posible que la lubricación natural de la vagina brille por su ausencia y la penetración puede resultar un poco molesta. Para ponerle remedio puedes utilizar tu lubricante de silicona: no contiene silicona volátil y te permite usarlo bajo la ducha. Ahora solo te queda elegir la temperatura del agua y prefieres pasártelo bien en solitario o en compañía…

Ya lo ves: las opciones son infinitas. Solo necesitas ponerle un poco de imaginación y dejarte llevar por el momento. Y tú, ¿qué harías con tu In Lube silicona?

Thais Dutie

Escritora de erótica, sex blogger y amante de la cosmética. Escribe para varios medios de comunicación, entre ellos el diario El Món, la revista MíraLES y la web Hay una lesbiana en mi sopa.