Leticia García Castelló

Por Leticia García Castelló

Psicóloga y Sexóloga especialista en relaciones y terapia de pareja.

La masturbación está en boca de todo el mundo desde hace muchos años, sin embargo el boom de un juguete antes de Navidad hizo que se hablara más del tema, ¿Qué horror no?

Que bochornoso es hablar del cuerpo femenino, del placer femenino, de los genitales y el disfrute de las mujeres y de cómo podemos obtenerlo solas o acompañadas de juguetes o compañerxs de cama.

Que horrible es darte cuenta de que en todas las series y películas que vemos en algún momento, los protagonistas tienen relaciones sexuales si o si. Pero más triste es ver que cuando se habla de masturbación femenina, aún los comentarios siguen siendo “¿En serio?”, “Yo eso no lo hago”, “Para eso está mi pareja”, “Que asco”… y un larguíiiiiiisimo etc.

No es inusual que series como “Sexo en Nueva York” o “Sex Education” donde se expone abiertamente el placer y la masturbación femenina, hayan tenido tanto auge y tan buena acogida. Su público objetivo es radicalmente diferente, pero que casualidad, que ambas en distintas épocas y con distinto público tengan tantxs adeptxs.

¿Qué nos querrá decir esto? Quizás que abramos los ojos y veamos la necesidad de NATURALIZAR que las mujeres también tenemos derecho a potenciar nuestro autoconocimiento y usamos ese derecho con mucho gusto, y nunca mejor dicho.

Muchxs sexológxs y sexblogers llevamos mucho años visibilizando la masturbación, haciendo contenidos y formaciones de carácter divulgativo y para sorpresa de los incrédulos, una mujer que se descubre a si misma, se libera de vergüenzas, de miedos, de estereotipos y creencias que la limitan…disfruta mucho más no solo de sus encuentros eróticos, si no de la vida.

Descubrí en la cuarentena una serie que se llama “Madres, Amor y Vida”, maravillosa por cierto, y en uno de los capítulos una de las protagonistas le cuenta a sus compañeros de planta, que su madre se masturba y tiene un vibrador…

¿Qué creéis que pasó a continuación? Os ayudo…

a) Comentaron que sus madres también lo hacen.

b) Hablaron de masturbación tranquilamente.

c) Se miraron incrédulos .

d) Se rieron cuando vieron a su madre.

e) C y D son correctas.

¿Creo que está muy claro no? Cuando la risa floja y las miradas de incredulidad den paso a compartir comentarios o experiencias sin miedo, habremos matado al tabú que tanto daño nos hace a todxs.

¿Conocéis la serie “Valeria”? no digáis que no os estoy dando recursos… Para quienes la conocéis ¿Qué veis en ella? ¿Cuántos estereotipos juntos pueden salir en 45 minutos? ¿Cuántas verdades se pueden decir en un capítulo? ¿Cuántas realidades se visibilizan? Por el momento no desvelaré las respuestas para evitar spoilers, y lxs que no la habéis visto podáis valorarlo por vosotrxs mismxs. Simplemente puedo anticiparos que efectivamente, se habla sobre masturbación femenina.

La censura está a la orden del día y no es casualidad que la plataforma de moda durante el confinamiento (Tik Tok), haga también de las suyas borrando contenido que considera “inapropiado”. ¿Qué contenido? En mi caso un vídeo inocuo con mi pijama de franela que hice con un satisfyer con la canción que dice así “no te cambio por nada, ni me lo planteo, yo por ti muero de amor”…es decir, una parodia. ¿Alguien me puede explicar que sentimientos hería? ¿Qué mal causaba? Ahhh vale que las risas son malas…vale, vale.

Lo que está claro es que la masturbación femenina sigue siendo un gran tabú, del cual se habla más si, pero del que seguimos recibiendo información contradictoria. Por un lado un bombardeo continúo de escenas picantes y por otro la obligatoriedad de mantenerlo en la intimidad más absoluta y en el silencio más profundo.

Cuándo aprenderemos que lo que no se verbaliza, no existe. Cuándo entenderemos que somos dueñas de nuestro cuerpo. Cuándo entenderemos que somos nosotrxs, independientemente del sexo que tengamos o de con quién nos guste acostarnos, lxs que tenemos que parar los pies a estos comentarios tan dañinos y a estas acciones tan incongruentes.

¿Cómo puede ser que algo que genera tanta satisfacción tenga que permanecer a la sombra y las escenas de violencia salgan en cada telediario, periódico, canción…sin sufrir los males que sufre el placer femenino?

Escuchar que los tuppersex o reuniones de ocio adulto son solo para mujeres, para frígidas (que arcaico), para féminas sin pareja o lesbianas, hace que me sangren los oídos y me convierta en la masa en 3,2,1…

Pero el poder está en nosotras chicas, si seguimos callando ante estos comentarios, si no verbalizamos que disfrutamos de nuestro cuerpo, si no pedimos ayuda para que nos enseñen a explorarlo, si no vencemos estos tabús, jamás seremos del todo libres.

Somos nosotras las que debemos ayudarnos unas a otras…sororidad se llama. Y si, digo nosotras y no nosotrxs, porque es nuestra masturbación y nuestro placer el que se está cubriendo de oscuridad. Bien es cierto que la implicación de todxs es fundamental, pero en esta lucha, nosotras tenemos que salir del armario en el que nos llevan metiendo demasiado tiempo.

Lo siento, lo siento mucho pero tengo una muy mala noticia, y es que si realmente quieres ser una mujer independiente en todos los ámbitos de tu vida tienes que seguir esta fórmula mágica: expresar tus gustos, hablarlo abiertamente, conocer tu cuerpo y permitirte disfrutar de él. Esta estrategia no te asegura el éxito, pero si  convendría que la tuvieras en cuenta.

Masturbarte es lo peor que puedes hacer siendo mujer, porque si lo haces descubrirás que perder el control puede ser maravilloso y no querrás dejar de perderlo.